Fabricantes estadounidenses, incluyendo grandes productores de medicamentos, han vertido legalmente al menos 271 millones de libras en productos farmacéuticos en los acueductos que en muchas ocasiones suministran agua potable, una contaminación que el gobierno federal a pasado por alto consistentemente, de acuerdo con una investigación de Associated Press.
Cientos de ingredientes farmacéuticos activos se usan en numerosos productos, incluyendo medicamentos. Por ejemplo, el Litio se usa tanto para fabricar cerámica, como para tratar el desorden bipolar; la nitroglicerina es una droga para el corazón, pero también se usa en explosivos; el cobre aparece en todas partes, desde tuberías, hasta anticonceptivos.
Los oficiales federales y de la industria dicen que desconocen hasta qué punto los productores americanos liberan fármacos, porque nadie les hace seguimiento como drogas. Pero un análisis más concreto de 20 años de registros federales reveló que, de hecho, el gobierno mantiene datos de apenas algunos fabricantes, permitiendo que los fármacos escapen de las fábricas.
Como parte de la actual investigación “PharmaWater” sobre trazas de fármacos en el agua potable, la Associated Press identificó 22 componentes que aparecen en dos listas: la de la EPA, que los monitoriza a medida que los químicos industriales son vertidos en los ríos, lagos y otras masas de agua bajo las leyes de contaminación de USA, y la de la FDA (“Food and Drug Administration”) que los clasifica como ingredientes framecéuticamente activos.
Los datos no muestran en forma precisa si los 271 millones de libras provienen de la industria farmacéutica o de otros fabricantes; la figura de hecho se queda corta debido a la falta de seguimiento por parte del gobierno federal.
Hasta la fecha, la industria farmacéutica ha desestimado la sugerencia de que sus productos contribuyen en forma significativa a lo que se ha encontrado en las aguas. Los supervisores federales de drogas y agua están de acuerdo.
Pero algunos investigadores afirman que la carencia de chequeos necesarios equivale a una política de “no preguntar”- “no contestar” sobre el tema de si los fabricantes de fármacos están contribuyendo a la contaminación del agua.
Por María García | Tags:

