
Foto: Discovery
Con la esperanza de cerrar la brecha entre los aeroplanos y los cohetes, la milicia norteamericana se prepara para probar una nave experimental que puede volar a más de seis veces la velocidad del sonido utilizando combustible ordinario.
Oficialmente se le conoce como el X-51, pero a la gente le gusta llamarlo el “surfista del aire” (“The WaveRider”), por su habilidad de detenerse en el aire, en parte gracias a las ondas de choque generadas por su propio vuelo. El diseño proviene de la meta del programa – demostrar el funcionamiento de un motor de combustión alimentado por aire y que sea hipersónico.
El jet aprovecha el movimiento hacia delante de su turbina para comprimir el aire utilizado en la combustión del combustible, y todo esto a velocidades supersónicas.
“Construimos un vehículo basado en un motor”, explicó Joseph Vogel, gerente de proyecto del X-51, que labora en Boeing, y que está construyendo una serie de cuatro aviones de prueba bajo un programa de 246.5 millones de dólares, gerenciado por el laboratorio de investigación de la Fuerza Aérea, localizado en Dyton, Ohio.
El motor del X-51, fabricado por Pratt&Whitney, está hecha de una aleación de níquel, y se enfría durante el vuelo usando su propio combustible. La meta del programa es volar el aparato por unos 5 minutos.
“Yo creo realmente que se trata de uno de esos saltos gigantes en la historia que ocurren sólo cada unos cuantos cientos de años”, dijo Vogel en una entrevista.
Por María García | Tags:

